Mostrando entradas con la etiqueta educación ambiental. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta educación ambiental. Mostrar todas las entradas

jueves, 20 de septiembre de 2012

RITUALES DE EQUINOCCIO; otoños, primaveras y lluvias


Tomada de: Calendario Solar de Machu Picchu
Cada 22 de septiembre ocurre el equinoccio. Un suceso astronómico producido por la relación de inclinación del globo terráqueo a 23º con respecto a la elíptica y el giro sobre esta elíptica en torno a la estrella que nos provee la energía que enciende nuestros procesos vivos. De manera relativa, visto desde la tierra, en esta fecha el sol se “coloca” equidistante de los polos. En su recorrido aparente en el horizonte, el sol “viaja” de norte a sur en esta fecha. Para nosotras significa el inicio de las lluvias.

Se sigue insistiendo en afirmar que el 22 de septiembre marca el equinoccio de otoño; lo que equivale a decir que empieza dicha estación. El argumento es que estamos al norte y por eso nos corresponde esa estación. Cali está al norte, efectivamente, 3,5 grados no más por encima del Ecuador geográfico.

En términos culturales, terreno de lo sutil y con muy pocos aliados entre el activismo, se olvida que esa tendencia a nominar los sucesos cósmicos desde una perspectiva de hemisferio norte, es una referencia instalada por nuestro sistema educativo cuyo referente de modelo sigue siendo EE.UU y Europa. Frente a esa “respuesta automática” surge el grito: el sur también existe! Empieza la Primavera!.

Recuperar nuestra sintonía con las tradiciones de los pueblos antiguos de américa, que es uno de los propósitos de quienes celebramos rituales en coincidencia con fechas estelares, implica seguir el camino de esas tradiciones y estas se fundaron en la observación, registro y marca ritual de sucesos que nos permiten búsquedas de sentires de una dimensión propiamente cósmica. Estas ceremonias equinocciales y solsticiales a las que asistimos son, de alguna manera, la siembra de una ritualidad sintonizada con los eventos de la naturaleza, entre los cuales las fases de la luna y el "recorrido" del sol a lo largo de nuestro giro, son las más sobresalientes.

¿Por qué seguir usando denominaciones de manera mecánica y no hacemos el esfuerzo por nombrar nuestra realidad tal como se nos presenta? Una realidad con periodos imprecisos, sin la poesía de la primavera, ni la nostalgia otoñal. Pero nuestra al fin y al cabo!

¿Acaso de eso no se trata, todo este esfuerzo? ¿En situarnos aquí y ahora?

sábado, 28 de abril de 2012

El riesgo de la Ayuda Humanitaria; chequeras y comunidades

Lo que suele llamarse “ayuda humanitaria” pareciera que fuera algo a lo que la víctima no debería negarse. Expone a quien lo hace a ser tildada de autosuficiente, cuando no arrogante.  Y cuando la que va a recibir la tal ayuda mira con extrañeza un paquete de pastas y una talega de arroz, corre el riesgo de quedar como desagradecida. El tamaño de las botas que les ofrecieron a las comunidades Nasa de Tierradentro en la avalancha del 2008 parece hoy caricatura en el relato de la gente que la sufrió. La ayuda humanitaria digo.

Lo humanitario pareciera que estuviera encubierto de cierto halito de sacralidad. La humanización del conflicto, por ejemplo, parece un pedido de última instancia de quien ya renunció a la posibilidad del cese de hostilidades.

Lo humano es una dimensión a alcanzar según el parecer de quien ofrece la ayuda o a criterio de las entidades de socorro que intermedian, incluso como lo considera el funcionario de turno. Lo que hay más allá de lo humano, la dimensión territorial misma, el espíritu de la naturaleza y el sentir del pueblo quedan subsumidos como referencia de segundo plano en la tal humanización. Estos humanos que imagina la “ayuda humanitaria” al parecer comen arroz y pastas,  miden no menos de 1,80 y calzan 44. Estos humanos que reciben la ayuda al parecer no viven en comunidad, no producen alimentos, ni tienen recursos colectivos tradicionales y de Ley que los amparen. La imagen de víctima se sobrepone a la de hermanitos menores y la tal Ayuda Humanitaria asume al otro, al que la recibe, como un mendigo.

La tal Ayuda, ni ayuda a que el caído se levante, ni repara físicamente o espiritualmente a la víctima. Ni siquiera llega al estatuto de la caridad, esa que mueve la fe a restaurar las almas.

Entre los comuneros y las Autoridades de los Cabildos de la Asociación Nasa Çxhâçxha se dice con gracia que “cada avalancha trae su chequera”, y mirado bien trae su funcionario, programa e institución. En la tradición la avalancha los trajo a ellos y ahora trae prosperidad a la instituciones de ayuda, que con lo humanitario parecieran conceptualmente inalcanzables por la pureza de sus ideales.

martes, 3 de abril de 2012

CHAMAN QUE PARA LAS LLUVIAS; instantánea familiar


Tomado de http://primicia.co/wp-content/uploads/2012/01/chama.jpg
 A mi mamá le gustaba sacar la matas al patio cuando quería que lloviera. Y las entraba, por supuesto, para que dejara de llover. Me lo dijo con convicción el día que la ví en esa tarea: hago llover!. Ese día nos divertimos mucho, pensando en los riesgos en los que estaría el mundo si ella fuera la que definiera el rumbo de las lluvias.
Acordamos que lo mejor era que nadie se enterara, por lo menos antes de su partida. Se nos volvería un problema. Platica dijo mi madre, colas en la casa mamá! Le dije. ¿Y no será que después sumercé no se mete en problemas con toda esa gente que pelea allá afuera? Salió riendo hacia la cocina y volvió con una cuchara de palo. Y ahora qué? A recoger el agua si se me pasa la mano! Mamá  está llamando el HIMAT!
Nos sentamos un rato a reirnos todas. Alguna dijo: Hay madre, menos mal dejaste de leer el tabaco!

jueves, 19 de enero de 2012

JORNADAS DE PAZ Y DIGNIDAD, CAMPESINOS Y ECOALDEANOS: una sola tribu en tres visiones

PRIMERA
El pasado 5 de enero pasó por la Universidad del Valle el grupo que hace el recorrido desde México hasta la Patagonia, con las llamadas Jornadas de Paz y Dignidad. Estas Jornadas se vienen realizando por grupos y personas que declaran seguir el “el camino antiguo de los amerindios”. Para el recibimiento logramos convocar cerca de 60 personas de la ciudad de Cali, que de una u otra forma somos sensibles a estas iniciativas. En el altar del recibimiento unas pocas palabras, una declaración de compromiso con “la causa de la tierra” y un grito de “Ayachacha” (Voz quechua) de cierre. Breve. Los marchantes necesitaban descansar.

¿cómo definir a quienes son sensibles a estas iniciativas? Y sobre todo ¿de qué iniciativas se trata?

Una primera característica de estas iniciativas, que se autodenominan- en su forma radical- como camino rojo, es su declaración de “rescate” y “reconstrucción” de la cultura amerindia. Curioso es que el movimiento indígena no hace presencia en estas iniciativas en Colombia. Algunos yageceros… pero no los cabildos o al menos una de sus comisiones de trabajo.

SEGUNDA
El campesino definido por las visiones economicistas y socialistas ahogó por muchos años la imagen del campesino en su dimensión humana. “Productor parcelero” le decíamos a los campesinos en “nuestra época” para tomar distancia de la imágenes políticas, económicas y sociales que dominaban las imaginaciones que propugnaban por cambios sociales y políticos. Corría la década de los ochentas.

El tamaño del asunto es tal, que si se revisa la música “nacional” de Colombia, se repara que Toda es campesina. Del Bambuco al Currulao, del Vallenato a la Carrasca, del Joropo al Bunde. De ese tamaño el olvido. De ese tamaño el desastre de nuestra guerra cuyas víctimas principales ha sido la gente del campo.

El tamaño del asunto es tal que son estas personas, que llamamos genéricamente como campesinos, quienes están en primera línea para el tema ambiental. Viven con el “recurso natural”. Son guardianes o verdugos de “nuestras” aguas, “nuestras” selvas, “nuestros” animales… Nuestras en el sentido de necesidad no de propiedad.

Si miramos el tema campesino desde la una óptica más amplia, más humana, más justa en las proporciones que se lo amerita, entonces el tema resalta por una realidad contundente: el abandono jurídico del campesino y en contraste a este abandono la ventaja jurídica indígena que tiene el poder de definir un territorio y con este la posibilidad de construir una territorialidad. No es lo mismo defender un derecho parcela por parcela que por “paquetes”!

Campesinos cundiboyacenses así lo han entendido y se declaran descendendientes de los “Müiscas”. En consecuencia se decidieron a recuperar la identidad de este pueblo antiguo regido por Bacatá y toda su corte de deidades. Las fuentes de esta inspiración, esta invocación, fueron los Mamus de la Sierra Nevada de Santa Marta que acudieron a entregar información que guardaban de estos “hermanitos”. Hoy en día se reconstruyen rituales a partir de cantos guardados por generaciones.

TERCERA
Casi 500 personas de más de 25 países se reunieron del 7 al 14 de enero pasados en la Ecoaldea Atlántida. El evento se denominó LLAMADO DE LA MONTAÑA 2012, ENCUENTRO IBEROAMERICANO DE ECOALDEAS. Ver tanta gente de tan diversas procedencias convergiendo en el “amor a la tierra” es un aliento que anima a reconocer que otro futuro es posible. Amar a la tierra mientras se siembran alimentos es una alabanza que estas personas practican en iniciativas de producción sostenible. Aquí también se siente el “Camino Rojo”.

Entusiasma además verlos ocupados en llevar adelante tecnologías sensibles con el tema ambiental y ecológico: Letrinas secas, aguas de lluvia recolectada, comida vegetariana, cultivos orgánicos, altares... la intención está viva en los ecoaldeanos. El remate de esta imagen lo representa el mercado de trueque armado en último día en la Maloka… “truequié” nariz de payaso por plumas, unguento Madre Selva por caracolito tallado... pude vivir una fantasía convincente en su potencia de otras relaciones.

Y mientras los miro, pienso qué fácil resulta evitar lo que nos confronta en la actitud de los ecoaldeanos, al llamarlos raros, hippis... mientras siguen ahí creciendo como comunidad hace 40 años. ¡Asumiendo de manera radical una Otra forma de vida!

Este es el imaginario que pesa cuando reconozco en los ecoaldeanos un intento de volver a ser campesinos. Las características de este grupo humano de intelectuales urbanos que vuelven al campo proclamando con su palabra y su acto que aman la tierra, están lejanos de parecerse a lo que las postales nos tienen habituados cuando hablamos de indígenas, e incluso campesinos. Pero la consigna “todos somos indígenas del planeta tierra” que enarbolan quienes se reconocen como ecoaldeanos o con ganas de serlo, este principio de reconocimiento, de autoreconocimiento, es a la vez la definición de una intención que los guía. Su fe. Volver a ser campesinos considero que es su estrategia.

ver  FOTOS ENCUENTRO

miércoles, 14 de diciembre de 2011

EVOLUCIÓN

- Apagan la Luz
- Cada cuanto
- Cada instante
- Parpadeo!
- Dos horas
- Un sueñito
- Dos meses
- Un desastre
- Un Año
- Un nueva Civilización!
(risas)

martes, 30 de agosto de 2011

¿QUIÉN SE ACUERDA DE FUKUSHIMA?

La crisis nuclear, después del Tsumani que golpeó a Fukushima (Japón) el 11 de marzo pasado aparece en la memoria colectiva como un evento remoto.

En su momento este evento prendió todas las alertas y puso de presente que el tema del Cambio Climático involucra situaciones mucho más complejas, mucho más próximas y de carácter catastrófico con implicaciones globales más inmediatas y graves de lo que se pudiera pensar.

Esta relación entre Cambio Climático y Energía Nuclear es de una novedad tan radical como grave; hasta ahora el tema se circunscribía a una serie de proyecciones sobre temporalidades metereológicas, transformaciones paisajísticas de mediano plazo e incremento en la severidad y ocurrencia de eventos (Ciclones, Tsunamis, Huracanes). Con los sucesos de Japón las viejas alertas sobre crisis nuclear, adormiladas desde Chernobil, vuelven otra vez a poner en cuestión el uso de esta energía como una alternativa confiable.

El sentimiento de Apocalipsis que manifestaron muchas personas, durante la coyuntura, recuerdan los tremendos riesgos que estamos asumiendo para nuestra supervivencia y la necesidad urgente de reconocer la necesidad de afectar nuestros ritmos y cantidades de consumo de energía. La situación no aguanta más simulacros.


http://www.taringa.net/posts/ciencia-educacion/9682409/Que-ocurre-dentro-de-la-planta-que-tiene-en-vilo-a-Japon__.html

jueves, 23 de junio de 2011

TRASTEOS SIMBÓLICOS... extrañando lo habitual

Que dios te bendiga y la virgen te acompañe

já, ay papá

"ay papá" qué?

No sé, me suena chistoso

Y eso?

Nunca la habías dicho

no con esas palabras, pero sin duda con el mismo sentimiento. Lo que pasa es que esas palabras me parecen del uso cotidiano y de alguna manera representan lo que siento. Si reparas bien, en muchas culturas los padres y madres despiden a su descendencia y los encomiendan a un santo, a un dios o diosa, a un espíritu

pero me suena cristiano

por lo de la virgen?

Si, y eso de que dios es uno y es hombre

Ok, que los dioses te bendigan y una virgen te acompañe

y la virgen?

Virgen puede ser alguien -de origen divino o de signicado trascendente- que representa la pureza de los ideales.

Se quedaron en silencio. Él repaso cada uno de los contornos de su delicado rostro y en un suspiro dejó salir lo emocionado que se sentía de sentirla ahora tan crecida, tan en camino de ser mujer. Le parecía que se inclinaba demasiado pronto por la significación común de los símbolos y se preguntó ¿desde dónde interpretar? Desde los símbolos de los otros, desde los lugares comunes? o damos posibilidad a otras interpretaciones que pueden venir de otras partes y así mismo pueden marchar a otras partes. Intentó romper el cerco.

hija la verdad no se como decir, de manera más resumida, que quisiera que el cosmos conspirara a tu favor

eso significa dios te bendiga?

En cierto sentido si... En otro sentido quisiera que si hay una voluntad divina, si hay un zar del destino, esa voluntad y ese zar -o azar- jugaran a favor de tus sueños

y si no hay nada de eso?

Pues no queda más que la suerte te acompañe o como decían en Guerra de las galaxias “que la fuerza te acompañe”

Y la virgen?

La virgen podría representar tu sueño, la mujer que anhelas ser, que hoy admiras como persona, como profesional, como madre. Si ella te acompaña, es decir si no olvidas que quieres ser como ella entonces te servirá de guía, consejera, ángel de la guarda quizá

Le pareció extraño que su padre usara ese lenguaje, pero no le pareció del todo falto de sentido. Cosas que se le ocurren -pensó- y ese pensamiento espantó cualquier otra reflexión, tenía que llamar a su amiga para ir a cine.

domingo, 19 de junio de 2011

HABLANDO DE SANTOS Y ESAS COSAS; el Padre Giraldo, por ejemplo.

Estos testimonios raros, escasos, singulares si se quiere, son mi parte vulnerable y conciliatoria frente al cristianismo. Este sí que lo considero un cristiano de pura sepa... imagino que alguna creerá que exagero, y entonces a ese personaje imaginario sin nombre le contesto: en otra época esta persona sería investida de santidad... exagerada e ingenua que es una, me riposta irónicamente el ser imaginario. Me siento tentada a ponerle nombre…

Me instalo en dicha fantasía y corro el riesgo de delirio al considerar que la distancia con la palabra "santo" es tanta como se considere y de tal tamaño será mi exageración y mi ingenuidad. Ahora bien, acercarse a la palabra, hacerla mundana un poco, cotidiana si le parece, es una manera de conjurarla de irrealidad, de imposibilidad paradigmática... el ser imaginario guarda silencio.

Aprovecho… Y entonces digo en pleno sentimiento: esa persona es un ejemplo de vida, de ser humano, de compasión. De decisión de entrega a la causa de lo colectivo. El ser imaginario se retira con una sonrisa pecaminosa, mientras murmura… “eso es un santo”.

Sí, precisamente eso es un santo, me digo, no tanto por la alabanza y la estampita, que ya sería Santo, sino por el ejemplo, por el modelo de persona que podemos cada uno llegar a ser. Deseable quiero decir.

Foto tomada de: http://ccarturoalape1.wordpress.com/2010/10/07/el-padre-javier-giraldouna-dignidad-nacional/

jueves, 2 de junio de 2011

"Ponga atención..." dice el tropel; obedezco pero no me mande, digo















"¿Dónde está la izquierda? Al fondo, de la derecha"
Movimiento M-15
Plaza Sol-ución en Barcelona
http://www.aprendelo.com/noticias/movimiento-m-15-ni-nis-piden-formacion-empleo-457230.html

Los movimientos de la política tienen muchos bemoles. Al suprimir estos matices, al encerrarse en una estrategia, la forma natural que adopta la organización es el Partido, con sus eficiencias y jerarquías, con sus aberraciones y sus potencias.

Así que cuando se pierde el afán de "centralizar compañero", la confluencia de diversas iniciativas abren el espectro de la atención. Algunas ganan más sintonía que otras, muchas quedan como esfuerzos personales, algunas pocas encuentran eco.

Cuando una de estas iniciativas reclama para si toda la atención -el tropel por ejemplo- las otras dinámicas giran su sentido -cuando se arreglan las citas en otro espacio-, se abstienen -evacuación-, se involucran -como espectadores o partícipes-, se resisten -la parada de los llamados movimiento blanco-. En el caso concreto del tropel univalluno las estadísticas espontáneas muestran que la gran mayoría se abstiene, que muchas iniciativas académicas se reubican -incluso con antelación- o reprograman -con los consabidos costos-; que unos pocos se involucran y que si al caso 10 o 15 personas se resisten activamente -ingenuamente dicen algunos-.

"Ponga atención", es un llamado que hace rato dejó de ser un imperativo de la autoridad siquiera hogareña, la escuela no lo usa como orden pues sus esfuerzos están dirigidos a la seducción. Los medios masivos hacen otro tanto con sus estudiados diseños. Obligar la atención queda como un testimonio histórico de una situación, mientras la situación sigue su curso.

En un contexto así, focalizar la atención del colectivo de manera continuada, hasta el punto que esta atención se exprese en una acción trascendente -digamos, la Constitución de 1991 por ejemplo-, es un proceso sutil, lento, irregular y hasta caótico al principio, pero con la deriva de los acontecimientos va encarnando una fuerza que dispone órdenes, señala focos, dicta sentencias y propone horizontes impredecibles.

Y en un camino así, sin garantías de alcanzar algún propósito, la paciencia y la persistencia son las baluartes de quien lo recorre. Cuesta ser ciudadano decía José Saramago. Cuesta dejar la comodidad de lo cotidiano para hacer parte de lo que intenta un cambio.

Ahí están las gentes en las plazas de Barcelona y Madrid. Intentándolo. Decididas a no ser mercancías del mercado laboral.


Imagen tomada de:
http://jjsj.blogspot.com/2009/01/cuando-los-nios-vuelven-al-cole-yo.html

lunes, 30 de mayo de 2011

LA ESCUELITA NO ALCANZA... el contexto funda aprendizajes


Las sociedades y las culturas viven procesos de formación que incluyen saberes más allá de lo “disciplinar” o lo reglamentado, saberes que nos permiten ser artífices de nuestra vida individual y colectiva.

Saberes, simplemente saberes, sin apellidos distinguidos por los cánones académicos pero fundamentales para ser socialmente útiles y culturalmente incluidos. Saberes a veces indómitos a los procedimientos validados, que ocurren en tantas ocasiones sin la custodia de la autoridad interna o externa, saberes que disuelven en el rincón de lo inútil o que se agazapan y medran hasta la oportunidad o la ocasión en que se revelan como indispensables. Saberes que podrían ser afectados por una mirada atenta a como discurren y que podrían ayudarnos a canalizar esfuerzos y nos ayuden a afectar esas fuerzas anímicas que desembocan en la violencia o en la desagregación social. Que en nuestra ciudad el mayor número de muertes sea por asesinato y que la mayoría de estos ocurran por cuestiones domésticas es ya sintomático de la urgencia de la intervención en esos procesos “no formales” de aprendizaje colectivo.

En este contexto asumir las prácticas educativas reducidas a labores escolares limita el horizonte de acción y de incidencia de cualquier actor que pretenda afectar nuestra cultura o nuestra sociedad. Esta reducción se agrava cuando circunscribimos nuestro “Sistema Educativo” a lo escolar.

Sistema educativo hay y opera sin que todos sus componentes sean identificables en forma institucional. La sospecha de que esos componentes no identificables del sistema alimentan la persistencia de nuestros más caros conflictos motiva a ocuparse de ello, y cuando se vuelve convicción impone la necesidad de atender eso que ocurre en lo cotidiano, intervenir en esa maraña de intenciones, discursos, decisiones y deseos que nos configuran y en tantas ocasiones nos desgarran como comunidad.

Considerar que nuestro “sistema educativo” se debe ocupar casi exclusivamente de asuntos escolares, es un síntoma de modelos mentales más que de experiencias vividas. Nuestra sociedad y nuestra cultura se ocupan de lo educativo en las más variadas formas y matices, desde lo académico hasta lo cotidiano pasando por procesos comunicativos y de gestión pública; desde la oficina de “extensión” hasta la “comisión de educación” pasando por los “cursos de actualización” o “campañas”. Esta intervención colectiva tal vez no sea coordinada y menos aún racional, pero lo cierto es que en cuanto sistema está lejos de limitarse a las instancias oficiales denominadas “educativas” sean estas ministerios, oficinas, secretarías, comisiones o instituciones.

Eso parece estar cambiando en lo local. Casos como el de Medellín y Bogotá son ejemplarizantes de las potencialidades que tiene un proceso educativo no circunscrito al ámbito escolar, incluso son ejemplarizantes de cómo el ámbito escolar se ve positivamente afectado con ambientes culturales y sociales favorables al aprendizaje. Donde primero se nota cambio favorable a los fines de la educación en estos contextos culturales y sociales favorables al aprendizaje es sobre todo en un tema que se considera hoy estratégico para la conformación de comunidades: la formación en valores. Las experiencias exitosas de Medellín y Bogotá y los cambios que cada una vivió en la construcción de ciudad, nos demuestran que tal vez hoy uno de los mayores retos contemporáneos que tenemos que afrontar es crear condiciones de relacionamiento y vivencia simbólica que nos conformen en cuanto colectividades.

Imagen tomada de: http://www.efectividad.net/imagenes/descubre/articulos/comunidad.jpeg

martes, 24 de mayo de 2011

FLEXIONES; two

Salir de “occidente” es posible e imposible, pero en todo caso necesario: potenciar el “occidente” que copió la tecnología pero se quedó atrapado en una mitología monoteísta construida en el desierto. ¿Qué nos impide preguntar a los dioses que ayudaron a construir con su experiencia el ser humano, el astrolabio y la astronomía, el cero y el Gnomon, la pólvora y la imprenta, el alfabeto y el álgebra, la papa, el maíz, el fríjol y el tomate, el bronce y la pirita? ¿Por qué no seguirlos para aprender de ellos y construir con ellos?

Las academias parecen prohibirlo: abren el pensamiento en Aristóteles y lo cierran en Kant y la ciencia clásica, sin sentir cómo les respira en la nuca Zoroastro y cómo muestran nuevos caminos otros pensamientos, otras físicas (caos y fluidos), otras experiencias.

Si continuamos nuestro camino completaremos la vuelta del planeta, el eterno retorno en la esfera en que vivimos, como el ser vivo que viene de la nada y parte hacia la nada. “El tren que llega es el mismo tren de la ida”, canta Milton Nacimiento. Solo que esta vez, como nos lo anuncia el poeta griego Kavafis, más sabios.

Volver a “occidente”, para volver a partir, superando en definitiva una nomenclatura que no parece funcionar de veras en un mundo redondo: ¿”Occidente”? ¿”Oriente”? Tal vez astronómicamente sobreviva el Norte y el Sur, por aquello de la nutación, la precesión y el magnetismo, los osos polares, los pinguinos y los Inuit , pero también históricamente por aquello de las desigualdades y las exclusiones que persisten.

Foto tomada de: http://cdn.alt1040.com/files/2008/01/escher_photo.jpg

FLEXIONES; one

Con la plena modernidad europea lo extraño se vuelve reto, reto que debe ser dominado por la razón y muy de cerca por la tecnología, hasta el punto de la muerte de dios en el siglo XVIII.
La física y la matemática, pioneras del rompimiento con lo religioso, hurgan en las entrañas del cosmos y descubren, finalizando el siglo IXX y empezando el XX, los últimos bastiones del secreto de los dioses quedando perplejas o por lo menos despistadas con los infinitos que se abren a cada paso hacia los cielos, hacia los átomos, hacia psiquis y hacia el logos mismo. Por ese abismo irán despeñándose todas y cada una de las ciencias en su formato clásico y tras ellas las tecnologías construidas a su amparo, que comienzan a oler feo apenas en los años 60’s del siglo XX con el reconocimiento de la crisis de los “recursos naturales”.
En este escenario el modelo “occidental”, con su máxima representante la ciencia clásica, queda no solo comprometido como mito, sino que pierde uno de sus valores más preciados: la eficacia universalizante. Los sucesos ya no pueden ser pronunciados sin circunscripciones, en tanto los postulados de imposibilidad limitan la capacidad descriptiva y predictiva de todo discurso, tanto de los cielos como de la tierra. Estamos ante otro tipo de modelización, “que no tiene por ambición juzgar un fenómeno, sino encontrar el tipo de razonamiento pertinente para una serie de observaciones que lo caracteriza”[1]. Y eso esta ocurriendo en la entrañas del mismo “occidente”, pues son pronunciamientos de sus mismos nativos.


[1] Pp. 17 PRIGOGINE, Ilya y STENGERS, Isabelle. La nueva Alianza; Metamorfosis de la ciencia. Trad. María Cristina Martín Sanz. (1ª Ed. FR, 1979). Madrid, Alianza Universidad, 1994.

Foto: Para-noche; Autor: DAVID MORENO GALEANO, http://www.flickr.com/photos/kosmoskaikalos/5663156703/

lunes, 23 de mayo de 2011

EL REGALO


La niña llegó al lado del acantilado donde las olas rompían con furor. Frente al acantilado soltó algunas lágrimas pues se sentía ignorante ante muchas de las cosas que le sucedían. En particular le preocupaba tener sueños de catástrofes en los que todo el mundo estaba preparado y solo ella parecía no darse cuenta. Se preguntaba si acaso alguien podía ayudarla.

Al caer la primera lágrima en el mar agitado, estas formaron un diminuto remolino que liberó un genio atrapado entre dos cristales que formaban las olas contra la roca. Como flotando sobre las aguas el genio se le presentó y le dijo: “Querida princesa, en premio por haberme liberado, te puedo conceder un deseo y solo uno”, advirtiéndole que fuera muy cuidadosa en escoger, porque a diferencia de los cuentos de las mil y una noches, que narran hechos ocurridos hace milenios en las tierras de Aladín, ahora ellos, los genios, habían aprendido las artes argumentativas de los modernos. Eran mucho más meticulosos y traviesos en el cumplimiento de estos mandatos. Ella… más reposada, aunque insegura ante semejante genio tan parlanchin, le dijo que no era princesa, sino solo una niña.

En un largo silencio repasó en su corazón y ante las imposibilidades que le presentó el genio, no encontró más que pedir por favor que le enseñara a amarse. El genio quedó sorprendido de pedido tan sabio. Le comentó que la última vez que había oído un pedido de tal nivel fue a un viejito argentino cuentero de infinitos –muy querido por las musas y los genios-, al que se le había concedido serenidad, “nos regaló muchos cuentos que hoy saboreamos como manjares exquisitos cada que vez que tienen reunión de cuenteros”, le dijo.

La niña muy sorprendida, comenzaba a sentir mucho miedo pues el genio no desaparecía y le parecía que por momentos se transformaba en un peligroso dragón de fuego. Pero también con mucha alegría porque iba a cumplirle su deseo. Pues si de algo estaba segura era que los genios estaban obligados a cumplirlos después de haberlos ofrecido. El genio iba a emprender otra perorata, cuando ella le dijo que por favor le diera su regalo pues ella no dejaba de estar asustada ante su presencia.

El genio sacudió la cabeza como quitándose serpentinas y le pidió que se alejara de allí, para poder entregarle lo que pedía, pues en casos de tanta trascendencia la agitación del conjuro podía ponerla en peligro al borde del acantilado. “Te he de advertir que estos deseos, a diferencia de antes, solo se cumplen con el tiempo y con mucha paciencia, lo que pasa es que parece que no da muy buenos resultados entregarlos de una vez porque muchos se han quedado paralizados ante cambios tan bruscos en sus vidas”. La niña se dio vuelta y vio su casa. Caminó hasta ella y se recostó mirando el cielo. Le parecía que las nubes flotaban sin rumbo. Soltó algunas lágrimas, aún asustada por tan extraña aparición.

Cuando volvió a ver hacia el cielo…de sus párpados brotaban pececitos de colores que subieron flotando hasta confundirse con las nubes. Ella en un gesto de sorpresa al ver otra vez al genio, rompió los peces en dos mitades y entonces el genio volvió a pegar los pececitos confundiendo los colores. Algunos pececitos buscaban aún su otra mitad pero otros se sentían a gusto con el cambio. El genio seguía allí, así que ella dejó caer los peces insistiendo que por favor se fuera.

La niña cerró los ojos y se acurrucó en posición fetal, “vete, vete –le decía- solo quiero mi regalo y nada más”. En ese momento llegó su madre y le preguntó que porque estaba ovillada así en el suelo. La niña asustada pero más tranquila le contó que acababa de tener un sueño extraño, pero que ya había pasado.

La madre entró en casa y le dijo que la esperaba.

El genio había desaparecido.

Solo quedaban los peces de colores, danzando por siempre en un cielo que ella veía solo cuando todo estaba en silencio.

De JERV para I. la niña que inspiró este cuento.

Imagen tomada de:http://sombregothique.blogspot.com/2011/02/la-sombra-gotica.html

lunes, 16 de mayo de 2011

¿Y cómo estamos de metabolismo?: otros mundos

Si creemos tan ingenuamente en las ideas es porque olvidamos que han sido concebidas por mamíferos

E.M. Cioran

Lynn Margulis nos cuenta que tenemos, en nuestro planeta, por lo menos 20 metabolismos disponibles(1). Metabolismos, es decir por lo menos 20 formas diferentes de transformación de los elementos a partir de organismos vivos. De esos 20 solo dos (clorofila y oxidación) han producido organismos macrocelulares.

¿Qué nos impide pensar que los otros 18 metabolismos puedan producir asociaciones permanentes macrobióticas que habiten o lleguen a habitar este y otros mundos?

Estamos ligados a nuestra evolución, por dentro y por fuera. ¿Quién nos garantiza que la estrategia “correcta” para sobrevivir es la mamífera? Nuestra mejor posibilidad está en nuestro cuerpo en tanto la capacidad de las hembras para retener en su cuerpo la cría. Creemos ser los dioses de nuestro mundo… éramos despreciables carroñeros y por un golpe de meteoro salimos favorecidos como línea evolutiva mamífera.

¿quién nos garantiza que ésta es la estrategia “correcta” ante los desafíos por venir? ¿qué desafíos nos depara el cosmos?

¿Habrá vida sin agua? ¿Sin base en carbono? Preguntas improductivas porque no nos concentran en una situación actual, ni siquiera de mediano plazo cósmico. Dejemos eso a los exploradores de tinieblas. A ver como lo tanteamos. Nuestro futuro próximo está en la veintena de formas metabólicas. Nuestro futuro inmediato podría está en reconocer que somos una de las 20 formas metabólicas. Nuestra tarea actual: sobrevivir para alcanzar ese futuro inmediato. Para no subdividir más este asunto hasta reconocer que esta tarde tenemos una tarea para presentar mañana: necesitamos reconciliarnos con la clorofila y la oxidación misma.

Los dinosaurios de grandes dimensiones perecieron. Por más feroces o pacíficos que fueran. Su linaje se cortó. Sus herederos sufrimos la nueva situación.

(1) MARGULIS, Lynn y SAGAN Dorion. “Qué es la vida”. Traducción Ambrosio García. Tusquets, Barcelona, 1996. 207 pp

lunes, 9 de mayo de 2011

DIGNIDAD Y ORGULLO

- Es que ofende que alguien piense más que uno, dijo Docto

­- A los orgullosos, replicó CuraKa

­- ¿y es que vos no te ofendés por nada?

­- Gané mi vida el día que perdí el orgullo

­ - ¿o sea que vos no tenes dignidad?

CuraKa suspiró, como queriendo retenerlo pero se le soltó

- Si confundís dignidad con orgullo tu problema no es anímico sino semántico.

Ambas pestañearon y luego soltaron la carcajada.

martes, 3 de mayo de 2011

CÓDIGO DE BARRAS IIIIIIIIIIIIIIII 2353-42 12


CuraKa se esfuerza por evitar los errores, los lapsus, las meditaciones profundas e intenta borrar cualquier sentido ajeno a la imagen de su itinerario. Sabe que allí es donde se puede descubrir lo que lleva oculto. La clave para acceder.

Escuchado el relato, Custodio le señala a CuraKa que está detenido por perturbar la paz y que realmente esa clave que no pude ocultar corresponde al código de barras de talcos Johnson que venden en supermercados la 14. Debe devolverse, agrega.

CuraKa despierta sobresaltado y camina cabizbajo pateando algunas piedras mientras se pregunta ¿cómo pudieron darse cuenta? El juego era entrar el código y recitarlo en medio del sueño, así sabría que estaba activa su conciencia. Repasando su historia le pareció que había tenido una imagen nítida, tal y como le habían dicho que hiciera, y la había descrito, con lujo de detalles. Cuando repasó sus palabras y las cotejó con la imagen se dió cuenta que su relato dejaba de mencionar: las dos gallinas, los tres árboles, los cinco niños que lo vieron pasar, el portal lila con número 3-42, la vaca y los dos halcones. Al juntar los números se dio cuenta de su error.

viernes, 29 de abril de 2011

INCIPIENTE RETORNO DEL MITO; uno punto uno


El mito ha estado encerrado entre el error y la fantasía. En otras palabras, entre ser lo contrario de la verdad, lo que nos aleja de ella y ser la invención, es decir lo creativo más que lo explicativo o lo comprensivo. En ambos casos se trata el mito como un saber más primitivo, menos elaborado que el científico.

Las búsquedas actuales se han encontrado con el mito, no sin golpes a lo razonable. Entre esos hallazgos podemos mencionar el reconocimiento de su vigencia en el sustrato del pensamiento contemporáneo y de todo pensamiento pues no podemos evitar hacerlo sin asumir presupuestos no demostrados. Nos invitan así a asumir las consecuencias del reconocimiento del mito que encierra la muerte del mito, resituándolo en un contexto histórico particular.

Desde otras perspectivas, se nos invita a valorarlo como proceso de comprensión, antes que de explicación de los procesos vividos. Desde estas perspectivas el mito es una forma del pensamiento que contribuye a darle sentido a la vida y por lo tanto se le considera indispensable.

Se asume a su vez que el mito no es un relato desprovisto del reconocimiento de lo que sabemos del cosmos, solo que, a diferencia de la ciencia positiva, otorga un alto valor y reconocimiento a la irreductibilidad de la metáfora como parte constitutiva de nuestro saber y estar en el mundo. De allí que se legitime el someter estos relatos a lo que se conoce en cada momento del cosmos.

Después de estos reconocimientos, ¿Será posible y deseable resituarlo de tal manera que nos permita recuperar sus funciones místicas, cosmológicas, sociológicas y pedagógicas?1 O como dice Rollo May, valorarlo en sus cuatro elementales aportes: sentido de la identidad personal, sentido de comunidad, su contribución a afianzar los valores morales y como “una forma de enfrentarnos al inescrutable misterio de la creación”?2.

¿Será necesario?
------------------------------
1 C.f. CAMPBELL, Joseph en diálogo con Bill Moyers. El Poder del Mito. Trad. Cesar Aira. Barcelona, Emecé Ed., 1991. 314pp.
2 MAY, Rollo. La necesidad del mito (The cry for Myth). Trad. Luis Botella García del Cid. Barcelona, Paidós Ibérica, 1992. 297 pp.

lunes, 18 de abril de 2011

ÍNTIMAS uno

CuraKa andaba selva adentro y encontró a Búho, a quien fue en busca de consejo.

C: mira en el fondo de mi corazón… qué ves?

B: Dudas

C: Como las de cualquier mortal ante la hermosura… pero me crees proclive a mancillarla?

B: Lejos estas, aunque cerca estuviste

C: Aprecio que me acompañes en esta agitación nocturna

B: cuídate en estos parajes sentimentales que una liebre puede ser una fosa y una fosa una liebre

C: cómo puedo reconocerlo?

B: en la mansedumbre, solo en mansedumbre

jueves, 14 de abril de 2011

Hurakanes: destrucción y creación

Se lamentaba Gobernator por los estragos que causó el Huracán M en el Sureste norteamericano. Las pérdidas ascienden a millones de dólares, decía ante las cámaras. Las carreteras están intransitables, varios edificios y casas destruidas, los cableados de luz y telefonía en el suelo, los cultivos arrasados. Lamentable escena de destrucción.
CuraKa miraba la escena y se lamentaba por el dolor que veía en Gobernator y los habitantes que solicitaban ayuda. Sin embargo como adorador de Hurakan, CuraKa celebraba el paso de ese Dios antiguo de la creación Maya, que ponía todo como al principio y nos dejaba la tarea de renovar y volver a construir. Celebrante escena de creación.

domingo, 10 de abril de 2011

LA EDUCACIÓN ES UN BIEN COMÚN...todo primate lo sabe


Urge afrontar como Sociedad y como Cultura el riesgo al que están expuestas las nuevas generaciones con el abandono de la educación pública. Abandono afectivo de gobernantes que cumplen con cuotas de sostenimiento, sin invertir un peso en el mejor hacer de la “escuela pública”; abandono de las comunidades que se eximen de su responsabilidad afectiva echándole la culpa a los gobernantes de turno; abandono de las instituciones, preocupadas por el bien común, que utilizan la población de la escuela pública sin atender sus requerimientos y dinámica cultural.

En esa soledad, la educación pública pareciera quedar como territorio de nadie. Nuestras nuevas generaciones se educan en un “no man´s land” evolutivamente suicida, del cual salen dando gritos, tropeliando, puteando la vida en ocasiones, reclamando por ese sentimiento de ausencia que los agobia.

Aunque sea tildado de idealista diría que harían mejor todas las partes si cada una cumpliera con su compromiso político y cultural. Los unos invirtiendo, los otros participando y los terceros cooperando. Idealista quien propone la ilusión, ilusión en tanto distante de lo real. Y lo real parece tan deprimente que cumplir el deber se convierte en utopía, sin reparar en que la ilusión no está en las partes sino en el sentimiento de impotencia que las hace tan distantes.

Quienes habitamos y persistimos en la estrategia educativa, quienes hacemos parte de esta tradición, el pesimismo lo reservamos al número de la lotería que nos favorece. Por más fundamentado y concluyente que nos pueda parecer el abandono, tendemos a creer en la necesidad animal de aprender y en la responsabilidad de la sociedad en la educación. Eso es algo hormonal de nuestra vocación que heredamos de los primates. Nuestro destino, como comunidad académica, está signado por la convicción en el ser humano y esa convicción, esa fe, signa nuestro mirar, nuestro hacer, nuestro pensar y nuestro sentir.

Más allá de estas angustias inmediatas, aprendemos de nuestra tradición la virtud de la paciencia y apreciamos las dificultades de todo proceso de aprendizaje… hasta el punto de la ingenuidad al considerar que en medio de una sociedad en crisis y una cultura hegemónica que pareciera hacerle la venia a valores que promueven el éxito individual a cualquier costo, las Instituciones Educativas –IEs- tienen el reto y la potencia de recordar y enseñar a apreciar el valor y la trascendencia del bien común.

Y en eso Todas podríamos colaborar. Lo necesitamos.