miércoles, 29 de junio de 2011

MUERTES

Unas vienen con el tiempo
Otras con el dolor
Todas con el olvido.

Mientras tanto seguimos en la vida
Hurgando nuestras penas y nuestro destino
Intentando otear en qué vuelta del camino
Ella nos espera con su barca
Para cruzar en definitiva a reunirnos con los nuestros

Mientras tanto seguimos en la brega
Construyendo castillos
Entonando melodías de destierro o reconciliación
Bailando hasta el agotamiento
Poniéndole a la vida los colores que la celebran

Mientras tanto acariciamos la madera de nuestro féretro
Sintiendo que así nuestra última morada este cerca o lejos
Nuestro corazón acelera su marcha ante el rostro del amor
Pero también ante el del espanto

Comprendemos al fin que desde siempre
Venimos en un largo camino que termina en el sarcófago o la piara
Y que más allá de este experimento irrepetible que es la vida
Nada vale tanta pena

jueves, 23 de junio de 2011

TRASTEOS SIMBÓLICOS... extrañando lo habitual

Que dios te bendiga y la virgen te acompañe

já, ay papá

"ay papá" qué?

No sé, me suena chistoso

Y eso?

Nunca la habías dicho

no con esas palabras, pero sin duda con el mismo sentimiento. Lo que pasa es que esas palabras me parecen del uso cotidiano y de alguna manera representan lo que siento. Si reparas bien, en muchas culturas los padres y madres despiden a su descendencia y los encomiendan a un santo, a un dios o diosa, a un espíritu

pero me suena cristiano

por lo de la virgen?

Si, y eso de que dios es uno y es hombre

Ok, que los dioses te bendigan y una virgen te acompañe

y la virgen?

Virgen puede ser alguien -de origen divino o de signicado trascendente- que representa la pureza de los ideales.

Se quedaron en silencio. Él repaso cada uno de los contornos de su delicado rostro y en un suspiro dejó salir lo emocionado que se sentía de sentirla ahora tan crecida, tan en camino de ser mujer. Le parecía que se inclinaba demasiado pronto por la significación común de los símbolos y se preguntó ¿desde dónde interpretar? Desde los símbolos de los otros, desde los lugares comunes? o damos posibilidad a otras interpretaciones que pueden venir de otras partes y así mismo pueden marchar a otras partes. Intentó romper el cerco.

hija la verdad no se como decir, de manera más resumida, que quisiera que el cosmos conspirara a tu favor

eso significa dios te bendiga?

En cierto sentido si... En otro sentido quisiera que si hay una voluntad divina, si hay un zar del destino, esa voluntad y ese zar -o azar- jugaran a favor de tus sueños

y si no hay nada de eso?

Pues no queda más que la suerte te acompañe o como decían en Guerra de las galaxias “que la fuerza te acompañe”

Y la virgen?

La virgen podría representar tu sueño, la mujer que anhelas ser, que hoy admiras como persona, como profesional, como madre. Si ella te acompaña, es decir si no olvidas que quieres ser como ella entonces te servirá de guía, consejera, ángel de la guarda quizá

Le pareció extraño que su padre usara ese lenguaje, pero no le pareció del todo falto de sentido. Cosas que se le ocurren -pensó- y ese pensamiento espantó cualquier otra reflexión, tenía que llamar a su amiga para ir a cine.

domingo, 19 de junio de 2011

HABLANDO DE SANTOS Y ESAS COSAS; el Padre Giraldo, por ejemplo.

Estos testimonios raros, escasos, singulares si se quiere, son mi parte vulnerable y conciliatoria frente al cristianismo. Este sí que lo considero un cristiano de pura sepa... imagino que alguna creerá que exagero, y entonces a ese personaje imaginario sin nombre le contesto: en otra época esta persona sería investida de santidad... exagerada e ingenua que es una, me riposta irónicamente el ser imaginario. Me siento tentada a ponerle nombre…

Me instalo en dicha fantasía y corro el riesgo de delirio al considerar que la distancia con la palabra "santo" es tanta como se considere y de tal tamaño será mi exageración y mi ingenuidad. Ahora bien, acercarse a la palabra, hacerla mundana un poco, cotidiana si le parece, es una manera de conjurarla de irrealidad, de imposibilidad paradigmática... el ser imaginario guarda silencio.

Aprovecho… Y entonces digo en pleno sentimiento: esa persona es un ejemplo de vida, de ser humano, de compasión. De decisión de entrega a la causa de lo colectivo. El ser imaginario se retira con una sonrisa pecaminosa, mientras murmura… “eso es un santo”.

Sí, precisamente eso es un santo, me digo, no tanto por la alabanza y la estampita, que ya sería Santo, sino por el ejemplo, por el modelo de persona que podemos cada uno llegar a ser. Deseable quiero decir.

Foto tomada de: http://ccarturoalape1.wordpress.com/2010/10/07/el-padre-javier-giraldouna-dignidad-nacional/

viernes, 17 de junio de 2011

La muerte como aprendizaje: el ritual

Para hacer este enunciado es necesario advertir, de entrada, que todo ritual es un simulacro. Es una puesta en escena en la que los actores somos los mismos participantes que hacemos «como si» ocurriera, hasta el punto que la sensación aparece sin que podamos dilucidar realmente si lo estamos viviendo o lo estamos representando. Hasta que el protocolo del ritual te lo recuerda.

La confusión entre ritual y acto vivido ha puesto nuestra sociedad en situaciones de aprieto, que francamente puede una llegar a pensar seriamente si es esta falta de reconocimiento la que nos mueve a cometer actos que después nos pasamos la vida entera lamentando. Es decir olvidamos que esta muerte que enseña y reivindicamos es una representación que nos sirve para sopesar la valía de cuanto tenemos, que nos pone de manera grave frente a nuestra existencia hasta el punto que podemos decir con Cesar Vallejo en su Sermón sobre la muerte: “¿Para sólo morir,/ tenemos que morir a cada instante?”.

Cuando se olvida que estamos ante un acto recreativo, simulado, teatral en suma y no definitivo, entonces el acto de la muerte se convierte en la orgía de sangre que pretende acallar los miedos interiores posicionándolos en el otro, en el semejante o el extraño. Recuerdo ahora a Rimbaud, poeta francés aclamado por la belleza y travesura de sus versos, que en la desilusión del amor filial sembró la rabia que desfogó con los años de madurez en la cacería de elefantes en África.

La muerte que enseña es la que nos recuerda nuestra condición de seres temporalmente determinados, pero sobre todo la que nos permite sentir nuestro inminente fin. La que corta definitivamente nuestra existencia, ¿qué sentido tiene? Tal vez solo para aquellos que continuamos con vida.

Imágen tomada de: http://unamigountesoro.es/programa-de-actividades-de-la-fiesta-de-la-primavera-tema4551.html

domingo, 5 de junio de 2011

NO MUERAS DEFINITIVAMENTE… es sólo un intento

"Menos camisetas y más revolución..." Graffiti oral univalluno

Estos tiempos cristianos le ponen a la juventud una cruz en la cima de sus años. Y lo que fuera un duelo consigo mismo… dejar allí ese yo colgado como cuero en un perchero, cambiar del mi al nuestro, ser sujeto productivo con responsabilidades colectivas… toda esa riqueza iniciática se reduce a una cruzada, contra, contra, contra… un gobierno, una política, una infamia. La negación se llena de razones y las afirmaciones escasean.

Una vez iniciada la cruzada, los espejos pueden confundir y, romper uno, puede ser violentar al otro. No soy yo, retumba que retumba, ¡no soy yo!, y entonces, quién es responsable? El Otro, el semejante, el gobierno y en casos extremos su amante.

La cruz arde en su pecho y lo que era una tarea interior transmuta en tarea exterior. Algunos en esa alquimia se inmolan “por una causa”.

Las madres entierran otro cristo. La comunidad queda sin una experiencia humana en la adultez, que hubiera podido ser valiosa.

Foto: http://www.panfletonegro.com/volante/2008/04/29/¿hasta-cuando-el-che-guevara/

jueves, 2 de junio de 2011

"Ponga atención..." dice el tropel; obedezco pero no me mande, digo















"¿Dónde está la izquierda? Al fondo, de la derecha"
Movimiento M-15
Plaza Sol-ución en Barcelona
http://www.aprendelo.com/noticias/movimiento-m-15-ni-nis-piden-formacion-empleo-457230.html

Los movimientos de la política tienen muchos bemoles. Al suprimir estos matices, al encerrarse en una estrategia, la forma natural que adopta la organización es el Partido, con sus eficiencias y jerarquías, con sus aberraciones y sus potencias.

Así que cuando se pierde el afán de "centralizar compañero", la confluencia de diversas iniciativas abren el espectro de la atención. Algunas ganan más sintonía que otras, muchas quedan como esfuerzos personales, algunas pocas encuentran eco.

Cuando una de estas iniciativas reclama para si toda la atención -el tropel por ejemplo- las otras dinámicas giran su sentido -cuando se arreglan las citas en otro espacio-, se abstienen -evacuación-, se involucran -como espectadores o partícipes-, se resisten -la parada de los llamados movimiento blanco-. En el caso concreto del tropel univalluno las estadísticas espontáneas muestran que la gran mayoría se abstiene, que muchas iniciativas académicas se reubican -incluso con antelación- o reprograman -con los consabidos costos-; que unos pocos se involucran y que si al caso 10 o 15 personas se resisten activamente -ingenuamente dicen algunos-.

"Ponga atención", es un llamado que hace rato dejó de ser un imperativo de la autoridad siquiera hogareña, la escuela no lo usa como orden pues sus esfuerzos están dirigidos a la seducción. Los medios masivos hacen otro tanto con sus estudiados diseños. Obligar la atención queda como un testimonio histórico de una situación, mientras la situación sigue su curso.

En un contexto así, focalizar la atención del colectivo de manera continuada, hasta el punto que esta atención se exprese en una acción trascendente -digamos, la Constitución de 1991 por ejemplo-, es un proceso sutil, lento, irregular y hasta caótico al principio, pero con la deriva de los acontecimientos va encarnando una fuerza que dispone órdenes, señala focos, dicta sentencias y propone horizontes impredecibles.

Y en un camino así, sin garantías de alcanzar algún propósito, la paciencia y la persistencia son las baluartes de quien lo recorre. Cuesta ser ciudadano decía José Saramago. Cuesta dejar la comodidad de lo cotidiano para hacer parte de lo que intenta un cambio.

Ahí están las gentes en las plazas de Barcelona y Madrid. Intentándolo. Decididas a no ser mercancías del mercado laboral.


Imagen tomada de:
http://jjsj.blogspot.com/2009/01/cuando-los-nios-vuelven-al-cole-yo.html

lunes, 30 de mayo de 2011

LA ESCUELITA NO ALCANZA... el contexto funda aprendizajes


Las sociedades y las culturas viven procesos de formación que incluyen saberes más allá de lo “disciplinar” o lo reglamentado, saberes que nos permiten ser artífices de nuestra vida individual y colectiva.

Saberes, simplemente saberes, sin apellidos distinguidos por los cánones académicos pero fundamentales para ser socialmente útiles y culturalmente incluidos. Saberes a veces indómitos a los procedimientos validados, que ocurren en tantas ocasiones sin la custodia de la autoridad interna o externa, saberes que disuelven en el rincón de lo inútil o que se agazapan y medran hasta la oportunidad o la ocasión en que se revelan como indispensables. Saberes que podrían ser afectados por una mirada atenta a como discurren y que podrían ayudarnos a canalizar esfuerzos y nos ayuden a afectar esas fuerzas anímicas que desembocan en la violencia o en la desagregación social. Que en nuestra ciudad el mayor número de muertes sea por asesinato y que la mayoría de estos ocurran por cuestiones domésticas es ya sintomático de la urgencia de la intervención en esos procesos “no formales” de aprendizaje colectivo.

En este contexto asumir las prácticas educativas reducidas a labores escolares limita el horizonte de acción y de incidencia de cualquier actor que pretenda afectar nuestra cultura o nuestra sociedad. Esta reducción se agrava cuando circunscribimos nuestro “Sistema Educativo” a lo escolar.

Sistema educativo hay y opera sin que todos sus componentes sean identificables en forma institucional. La sospecha de que esos componentes no identificables del sistema alimentan la persistencia de nuestros más caros conflictos motiva a ocuparse de ello, y cuando se vuelve convicción impone la necesidad de atender eso que ocurre en lo cotidiano, intervenir en esa maraña de intenciones, discursos, decisiones y deseos que nos configuran y en tantas ocasiones nos desgarran como comunidad.

Considerar que nuestro “sistema educativo” se debe ocupar casi exclusivamente de asuntos escolares, es un síntoma de modelos mentales más que de experiencias vividas. Nuestra sociedad y nuestra cultura se ocupan de lo educativo en las más variadas formas y matices, desde lo académico hasta lo cotidiano pasando por procesos comunicativos y de gestión pública; desde la oficina de “extensión” hasta la “comisión de educación” pasando por los “cursos de actualización” o “campañas”. Esta intervención colectiva tal vez no sea coordinada y menos aún racional, pero lo cierto es que en cuanto sistema está lejos de limitarse a las instancias oficiales denominadas “educativas” sean estas ministerios, oficinas, secretarías, comisiones o instituciones.

Eso parece estar cambiando en lo local. Casos como el de Medellín y Bogotá son ejemplarizantes de las potencialidades que tiene un proceso educativo no circunscrito al ámbito escolar, incluso son ejemplarizantes de cómo el ámbito escolar se ve positivamente afectado con ambientes culturales y sociales favorables al aprendizaje. Donde primero se nota cambio favorable a los fines de la educación en estos contextos culturales y sociales favorables al aprendizaje es sobre todo en un tema que se considera hoy estratégico para la conformación de comunidades: la formación en valores. Las experiencias exitosas de Medellín y Bogotá y los cambios que cada una vivió en la construcción de ciudad, nos demuestran que tal vez hoy uno de los mayores retos contemporáneos que tenemos que afrontar es crear condiciones de relacionamiento y vivencia simbólica que nos conformen en cuanto colectividades.

Imagen tomada de: http://www.efectividad.net/imagenes/descubre/articulos/comunidad.jpeg